AM@ de Gatxs y síndrome del «Jefe depredador»

Juan J. Alcolado
28/12/2020
AM@ de Gatxs y síndrome del «Jefe depredador»

Ahorran en cuidados y complacen con la desnutrición de sus animales bajo la justificación de que el hambre despierta todos los sentidos.

Cual máxima de duro campesino, el bregado ruralitas espeta al hipersentido urbanitas:

"No hay que darles de comer, porque si no no cazan ratones", señalando al grupo de famélicos gatos que abren los ojos al escuchar la última palabra de la frase.

Bajo esa excusa el consiguiente ahorro económico, la selección natural de los más fuertes y el efectivo combate a la obesidad felina.

Sin embargo, a la hora de trepar al árbol para cazar la falta de nutrición no hace fuertes ni ágiles, el rascado de pulgas delata la presencia camuflada y el temor a los gritos y voces empuja a emigrar.

Ciértamente, el gato doméstico de piso, en principio, no parece contar con muchas probabilidades para alimentarse de roedores; mantiene más bien el estado de refugiado, sin papeles.

De la misma forma, el pro-empresario ruín espeta: "con tantas ayudas, no quieren trabajar", mientras se ocupa de hacer malabares con la contabilidad B donde va no-anotando los salarios de miseria no declarados, recordando tiempos no tan pasados en que un bocata de mortadela arrodillaba.

Es el síndrome de AM@, dueñ@ de vidas que vive para ser servid@, por las bestias, por esclav@s.

Recuerda Bwana, los otros animales pronto tendrán derecho a voto, para también poder decidir qué hacer con nuestro mundo común... será entonces cuando peligren las ratas.